Calzix
Finanzas

Interés compuesto: qué es, fórmula y por qué el tiempo importa más que el dinero

Qué es el interés compuesto, cómo se aplica la fórmula paso a paso y por qué empezar diez años antes vale más que doblar la aportación mensual.

Equipo Calzix ·
Publicidad

Hay un dato que sorprende a casi todo el mundo la primera vez que lo ve: alguien que ahorra 100 € al mes durante 30 años a un 6 % anual acaba con más dinero que alguien que ahorra 150 € al mes durante 20 años al mismo interés. El segundo aporta 36.000 € de su bolsillo; el primero, 36.000 € también. Y sin embargo el primero termina con más de 31.000 € adicionales.

La explicación no está en el importe, sino en el tiempo. Y el mecanismo se llama interés compuesto.

Qué es el interés compuesto

El interés compuesto es el que se calcula sobre el capital inicial más los intereses acumulados hasta ese momento. Dicho de otro modo: los intereses que ganas se reinvierten y pasan a formar parte del capital, así que en el siguiente periodo también generan rendimiento.

Es lo contrario del interés simple, donde los intereses se calculan siempre sobre el capital de partida y no se reinvierten nunca.


La fórmula del interés compuesto

La expresión básica es:

Cf = C0 × (1 + i)^n

Donde:

Si el interés que te dan es anual pero los intereses se capitalizan varias veces al año, hay que dividir el interés y multiplicar los periodos:

i = interés anual ÷ capitalizaciones por año
n = años × capitalizaciones por año

Cuando además haces aportaciones periódicas —lo habitual en un plan de ahorro—, se suma un segundo término:

Cf = C0 × (1 + i)^n  +  A × [(1 + i)^n − 1] ÷ i

Donde A es la aportación que haces en cada periodo.


Un ejemplo resuelto paso a paso

Supongamos 5.000 € iniciales, un 6 % anual y 10 años, sin aportaciones y con capitalización anual.

  1. Interés por periodo: 6 % ÷ 1 = 0,06
  2. Periodos: 10 × 1 = 10
  3. Factor de crecimiento: (1 + 0,06)^10 = 1,7908
  4. Capital final: 5.000 × 1,7908 = 8.954 €

De esos 8.954 €, 5.000 € son tuyos y 3.954 € son intereses. Con interés simple al mismo tipo habrías ganado solo 3.000 € (300 € al año durante 10 años). La diferencia, 954 €, son los intereses que generaron los propios intereses.


Interés simple frente a interés compuesto

Esta tabla muestra 10.000 € al 6 % anual con los dos métodos:

AñosInterés simpleInterés compuestoDiferencia
513.000 €13.382 €382 €
1016.000 €17.908 €1.908 €
2022.000 €32.071 €10.071 €
3028.000 €57.435 €29.435 €
4034.000 €102.857 €68.857 €

A cinco años la diferencia es casi anecdótica. A cuarenta, el capital se triplica respecto al interés simple. Por eso se dice que el interés compuesto no es una cuestión de rentabilidad, sino de paciencia.


La frecuencia de capitalización también cuenta

Con el mismo interés nominal, cuantas más veces al año se capitalicen los intereses, mayor es el resultado. Sobre 10.000 € al 6 % durante 10 años:

CapitalizaciónCapital final
Anual17.908 €
Trimestral18.140 €
Mensual18.194 €

Esa es la diferencia entre el interés nominal (lo que anuncia el producto) y el interés efectivo o TAE (lo que realmente acabas cobrando o pagando). Al comparar depósitos, fondos o préstamos, la cifra que hay que mirar siempre es la TAE.


La regla del 72: cuánto tardas en duplicar tu dinero

Existe un atajo mental muy conocido para estimar de cabeza el efecto del interés compuesto:

Años para duplicar ≈ 72 ÷ interés anual

No es exacta, pero se acerca bastante para intereses de entre el 4 % y el 12 %. Sirve para hacerse una idea rápida antes de sentarse a calcular.


Por qué empezar antes vale más que aportar más

Volviendo al ejemplo del principio. Dos personas, mismo interés (6 % anual con capitalización mensual) y misma cantidad total aportada (36.000 €):

Aportación mensualAñosTotal aportadoCapital final
Ana100 €3036.000 €100.452 €
Beto150 €2036.000 €69.306 €

Ana termina con más de 31.000 € adicionales sin haber puesto un euro más. La razón es matemática: en la fórmula, el tiempo aparece como exponente, mientras que la aportación entra de forma lineal. Multiplicar el plazo tiene mucho más efecto que multiplicar el importe.


Cuidado: también juega en tu contra

El interés compuesto funciona igual de bien cuando eres tú quien debe el dinero. Las tarjetas de crédito revolving, los descubiertos y los préstamos al consumo capitalizan intereses sobre la deuda pendiente, y una deuda al 20 % TAE se duplica en menos de cuatro años si no se amortiza.

Antes de pensar en invertir, suele salir más a cuenta cancelar la deuda cara: es una rentabilidad garantizada y libre de impuestos.


Lo que la fórmula no incluye

Cualquier proyección de interés compuesto asume un rendimiento constante, y eso casi nunca ocurre en la realidad. Conviene tener presente que:


Calcula tu escenario

La forma más rápida de ver el efecto en tu caso concreto es probar con tus propias cifras: usa la calculadora de interés compuesto de Calzix para obtener el capital final, cuánto has aportado tú, cuánto han sumado los intereses y la evolución año a año.

Si el objetivo es una vivienda, complementa el cálculo con la calculadora de hipoteca y con la de capacidad de endeudamiento. Y si lo que evalúas es una inversión concreta, la calculadora de rentabilidad ROI te dará el retorno en porcentaje.

Publicidad

Compartir artículo

WhatsApp
← Volver al blog
Publicidad